Cuenta una leyenda que los días de Halloween con lluvia y tormenta suceden cosas extrañas. Uno de esos días, desde la casa encantada donde vivía el huraño y viejo anciano, se pudo ver el barco del holandés errante.

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Creas o no en los fantasmas, esas terribles noches con lluvia pasarás mucho miedoooo. ¡Cuidado que no vengan a por ti!

 

 

 

El anciano escuchó un sonido extraño que parecía provenir de la puerta principal. El sonido parecía un canto de sirena que le atraía hacia el barco fantasmal. Unos niños atrevidos vieron al anciano ir como un zombie al barco fantasmagórico.photo_2016-10-30_12-52-02

En el rugido del viento se podía escuchar ¡El que eeeentra no saleeeee!

Los niños estaban muy asustados pero decidieron salvar al anciano. Mientras estaban en el muelle pensando como rescatarlo, apareció en el cielo negro un enorme dragón verde y precioso, que luchaba contra el mal. El dragón vio a los niños y los montó en su lomo para llevarlos al barco encantado.

 

 

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Dentro del galeón había un libro ancestral de conjuros mágicos que perteneció al padre de uno de los niños. Aprovechando que la tripulación luchaba contra el dragón, los niños fueron a por el libro que estaba en el camarote del malvado holandés errante.

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Con el libro entre sus manos fueron sorteando todos los obstáculos hasta estar frente al anciano. Con los picos de las hojas del libro taparon los oídos del anciano para que se protegiera de los cantos y despertara. El anciano al despertar y verse frente al libro leyó el conjuro.

Un gran destello iluminó la noche y comenzó a entrar todo lo malo dentro del libro.

Desde entonces se celebra Halloween para asustar a los malos que hay en el mundo.

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Martina (8 años)